¿Qué es lo difícil de respetar todos los credos? Creyentes o no y pido que se me respete en mi creencia y de igual forma debo respetar la de los otros. Y hablamos de verdadero respeto, no como "nosotros somos los que en verdad siguen los designios de Dios" que trata demostrar superioridad de forma "sutil". Es importante estar consciente de los fallos humanos que algunos mensajeros de la Palabra pudieran tener. No hay por qué escandalizarse. No es dudar de la veracidad de la escrituras, por el contrario, es ser realistas en que su transcripción no es 100% fiel a la original.

La religión católica es la que nos ha tocado geográficamente y ha orientado tanto la vida individual como la comunitaria de quienes dedicen seguirla en los últimos dos mil años. Podemos hacer un mapa de religiones según la zona en la que nazca una persona y tendremos musulmanes, judíos, cristianos ortodoxos o protestantes, o budistas o hinduistas o anglicanos y un largo etcétera, todas ellas respetadas mientras ayuden a mejorar la raza humana y la naturaleza. Los problemas surgen muchas veces de las erróneas y sesgadas interpretaciones que se hacen de sus mensajes.
Las religiones, todas y sin excepción, se proyectan como una guía a sus seguidores parar reflexionar, rechazar el juicio a los demás (Contadas excepciones son las que no hablan del respeto al prójimo general sino a los que comulguen sus propios credos). Pide que nos fijemos en la vida que tenemos delante de nuestros ojos, básicamente, entender que nadie es juez de nadie ni está libre de fallos e incoherencias.
Existe algo llamado la tolerancia religiosa, que significa respetar y aceptar la existencia de otras formas de vida, creencias e ideas, así como la no creencia en ninguna religión.

Para que se dé la tolerancia religiosa es necesario que los individuos y las instituciones reconozcan la pluralidad y la diversidad del mundo en que vivimos, así como la existencia de conceptos que para otros son importantes aunque pertenezcan a una minoría.
Los dogmas de un culto en particular se deben interpretar como para uso dentro de la comunidad que los profesa y sin involucrar a terceros en el mundo exterior que no deseen participar de ellos. En el caso de la relación entre personas de distintos credos religiosos (o que no practican ninguno), puede aplicarse el principio moral de la llamada regla de oro, presente en casi toda cultura, religión o filosofía como una regla fundamental: "trata a los demás como quieres que te traten a ti", llamando así, no solo a convivir con tolerancia y respeto , sino también a tratar a todos como quisiéramos ser tratados de igual forma.
Corazones corrompidos han iniciado guerras, masacres, opresión y divisiones políticos cuando sus creencias son enfermizas y saturan sus cabezas. Las personas miran hacia otro lado por la vanalidad de querer pertencer a algo sin importar las consecuencias.
Si amas a Dios, amas a sus creaciones. Si emplearas un versículo para dividirte o condenar a tus hermanos luego, mejor no profeses tu hipocresía.
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